Propuesta Pedagógica y Dinámica de Trabajo
En cualquier configuración vincular, la aparición de inquietudes, temores o comparaciones suele vivirse con vergüenza o expresarse mediante reproches indirectos. La Comunicación No Violenta ofrece una vía mucho más lúcida y amable.
En este taller aprendemos a traducir esas alarmas internas en necesidades humanas legítimas —como seguridad, previsibilidad, pertenencia o reconocimiento— y a formular pedidos concretos que la otra persona pueda comprender y atender.
El trabajo incluye guías escritas de auto-indagación y prácticas de diálogo en sala para transformar momentos de vulnerabilidad en oportunidades de mayor confianza mutua.
Ejes de Práctica y Contenidos del Programa
- Desarmado del juicio moral hacia la propia incomodidad: escuchar la inseguridad como una señal de necesidades insatisfechas
- Proceso de auto-empatía en cuatro pasos antes de iniciar una conversación delicada con el vínculo
- Cómo pedir reafirmación, presencia o claridad de acuerdos sin recurrir al control ni a la exigencia
- Construcción de gestos cotidianos de cuidado y valoración mutua dentro de la red afectiva
Cuidado del Espacio Grupal y Confidencialidad
Todos nuestros talleres y facilitaciones se desarrollan bajo pautas claras de escucha sin interrupciones, confidencialidad absoluta sobre los ejemplos compartidos y respeto por la diversidad de configuraciones familiares y afectivas.